Entrada destacada

La poesía romántica. 2.0

martes, 21 de mayo de 2013

Less is More, thank you, Delfín


Ayer se conmemoraba los 125 años de la inauguración de la exposición universal de Barcelona. Ha habido otra exposición universal más, la de 1888. Las dos fueron muy importantes para la ciudad, al igual que lo fue la Olimpiada de 1992. Supone modernización, construcción de edificios, infraestructuras y desarrollo urbanístico. Pero ningún evento anterior fue tan importante como este porque en él se mostró un arquitecto excepcional diseñando una poesía en mármol travertino. Mies Van der Rohe construyó el pabellón de Alemania. 

 Debía construir la imagen de la nación alemana, república de Weimar y del desarrollo tecnológico, industrial, económico de ésta. En las clases de Delfín Rodríguez aprendimos que lo que hace Rohe es construir el vacío para que el visitante lo ocupe intelectualmente. Sus antecedentes, neoplásticos de figura geométrica limpia. Elevado ligeramente sobre un podio de travertino que le asienta al suelo y los soportes novedosos que son pilares de sección cruciforme redondeada. Sobre ellos el techo, ligero.

El agua es otro elemento fundamental como lo es el verde de ónice de los tabiques de separación. Los elementos conjuntados para crear una naturaleza arquitectónica como un universo encerrado en sí mismo pero, al mismo tiempo, abierto al cielo. El agua refleja el cielo y la piedra, la luz mediterránea que inunda el interior y; el cristal nos saca al exterior y nos adentra en el corazón arquitectónico si estamos fuera. El mármol nos da claridad y el bosque de ónice nos pide sentarnos en el sillón que diseñó por si los reyes de España, en su visita, querían sentarse.


¿Dónde está el pabellón?, se podía preguntar. Mientras en el exterior una multitud de edificios grandielocuentes, como la propia plaza de España con el Palacio nacional al fondo y las dos torres “campaniles”, han envejecido mucho. Sin embargo, la frescura intelectual de Rohe y su poder de desnudar el espacio hasta hacer de él el verdadero sustento arquitectónico hace que su pabellón tenga exactamente la edad de la inocencia.

Less is more. No contiene nada, no representa nada, como un cuadro de Rotko o de Mondrian.

lunes, 20 de mayo de 2013

Orígenes del teatro hispano

Vamos a estudiar el teatro español y lo primero que me gustaría que supierais es que nada sale de la nada.Así que os pongo una breve presentación del teatro para que vayáis introduciéndoos en este mundo. ¡Cuidado porque engancha!

miércoles, 8 de mayo de 2013

Homenaje a Saul Bass

Me parece una buen idea que te recuerden de vez en cuando aquello que te encanta porque lo saboreas doblemente. He visto el doodle de google y creo que es fantástico. Los títulos de crédito que creó este artista, que me recuerda que estudiar arte sirve de mucho, aunque algunos crean que no, merecen por ellos mismos ver las películas. Anatomía de un Asesinato o El hombre del brazo de oro o West side story


 

son algunas de ellas. Otto Preminger y Hitchcock trabajaron con él. Yo no he encontrado uno tan bueno si bien de vez en cuando me asombran los títulos de crédito de películas como Seven, Soul kitchen o Monstruos S.A. (que debe bastante a este autor)

Sus influencias son entre otras la de László Moholy-Nagy, profesor de la Bauhaus. Y aprovecho para enseñaros alguna cosilla de este diseñador, fotógrafo y realizador de collages.




Esta última obra que pongo es un collage que me gusta mucho y que se llama Celos de 1927. Para realizarlo utiliza fotografías recortadas de la prensa o de revista, además de pintura. El collage también se puede llamar fotocomposición y está muy cerca de lo que Saul Bass realiza en algunos títulos de crédito. Otro pintor que también terminó realizando collages fue Matisse. Cuando ya no podía pintar por su enfermedad y vejez, se dedicaba a recortar y a componer. Las piernas que se pueden ver en la película de Otto Preminger Such good friends, son un trasunto de las de Matisse de su Mujer azul con la rotundidad de formas de las Odalisca de 1924, que también cruza las piernas.


Una curiosidad, de estas que me alegran, es que en el cartel de la película Uno, dos, tres de Billy Wilder, que los que me conocen saben que es una de mis favoritas, aparece el dibujo de una mujer, con los ojos cerrados y con esa boca que no puedo por menos de relacionar con un académico de la lengua, en concreto con el que fuera sillón "r". 
Cuando Mingote quería representar una mujer de bandera, de las llamadas por su generación "estupendas", lo hacía con estos labios carnosos y con los ojos cerrados, como aparece en la página de esa revista. La casualidad hace que el flequillo parezca una constante. Por si fuera poco, Mingote, este dibujante de tiras cómicas, tampoco pudo resistir la tentación de "parafrasear" la pintura de Matisse y, por ende, la de Saul Bass (por la carnosidad de las piernas)

De cualquier manera, este es pequeño homenaje a Saul Bass como hombre de Arte y a los que  nos hicieron momentos tan maravillosos en las salas oscuras de un cine, de los que empiezan a estar en peligro de extinción

Dedicado a un acompañante de estas salas oscuras, que me enlaza cualquier actor con Kevin Bacon.

martes, 7 de mayo de 2013

Una noche en blanco con los clásicos II

Aquí va la segunda parte de los poemas que vimos en la representación del Retiro. Entran en esta evaluación y hay algunas notas añadidas para que se puedan entender fácilmente.

miércoles, 24 de abril de 2013

Las postrimerías de Valdés Leal: una manera de entender las Vanitas

Estamos en el barroco, esa época tan complicada. Como estuvimos hablando de la época y de la manera de representar la realidad, os propongo que leáis esto para que entendáis mejor la literatura. Me encantaría que os divirtiera también porque es apasionante entrar en el Siglo de Oro español.

domingo, 21 de abril de 2013

Unos sonetos de Shakespeare y la inmortalidad

En el libro hay unos sonetos de Shakespeare muy interesantes desde el punto del tema. En ambos se incide en que la poesía puede hacer detenerse el tiempo sobre el hombre joven amado. Os pongo un breve comentario y unos sonetos para que lo intentéis vosotros.

miércoles, 10 de abril de 2013

Fuente / Apropiación / ¿Copia?


Leo hoy en el periódico que los modistas españoles (17) crean diseños de alta costura basándose en la obra de artistas barrocos, en concreto Zurbarán. La imagen es la de Santa Casilda frente al diseño de Elio Benhanyer.

No sé por dónde empezar a comentar. La imagen es interesante porque a lo mejor no conocéis quién era la santa del cuadro. Era toledana y musulmana y llevaba comida a los cristianos escondida en sus ropajes. Un día un guarda le pidió que enseñara lo que llevaba guardado, que ella dijo ser flores. El milagro se hizo cuando el pan cayó de su falda al suelo convertido en flores. 
El fotógrafo copia el cuadro, con ligera variante. El diseñador interpreta el milagro. Si nos fijamos, ella se convierte en una rosa por sí misma (por el color) pero también se aprecia las flores que caen en su falda. No podemos hablar de copia sino de interpretación.

Ángel Schlesser, que tiene a Santa Catalina (1640) como fuente, no lo hace tan bien, a mi entender. Desde luego que el vestido es precioso, pero no es eso lo que estoy comentando sino la capacidad para  "crear" desde la creación. Por la espada sabemos que es Santa Catalina de Alejandría y su leyenda es interesante. Fue decapitada, después de ser martirizada por hacer la señal de la cruz en una fiesta pagana. Salvo la espada, no hay nada.
Conclusión, de los diseños que aparecen en la galería de imágenes, el más interesante es el que comento.

Pero mi cabeza no deja de dar vueltas a algo que empezó en los años ´60 del siglo anterior y que algunos han llamado Apropiacionismo.
En una entrada anterior comenté la imagen de Narciso, que recomienzo que refresquéis. Pero quiero hablar de algunos más.

Yasumasa Morimura es un artista que también se ha fotografiado interpretando las obras de los grandes barrocos. Aquí le vemos como la Infanta Margarita de Velázquez, pero tiene otros muchos cuadros de muy diferentes artistas.

Os voy a poner uno que me gusta especialmente porque la obra tiene gran fuerza expresiva. Se trata de Judith de Lucas Cranach (1530). Hay algo de ironía en el tratamiento de estas obras de arte que quedan desacralizadas. Se intenta copiar casi todo pero siempre hay que buscar en donde se cuela la interpretación. Fijaos en el filete que queda en el cuello de Holofernes.
Para todos aquellos que crean que Morimura es mujer os diré que es hombre, pero que casi siempre interpreta personajes femeninos como Frida Kalho, aunque también Van Gogh


Cindy Sherman, sin embargo, es una artista mujer que se adhiere a esta corriente. Aquí la vemos interpretando la obra de Caravaggio, Baco enfermo. Para ello no duda en utilizar toda clase de, vamos a llamarlos así, trucos fotográficos. No se trata de disfrazarse y ya está, no sólo es maquillaje, sino que utiliza prótesis y fotocomposición. Es la única manera de tener esos músculos. 


En otra de las obras que voy a mostrar la vemos en la interpretación de la Virgen del Díptico de Melun  de Jean Fouquet.

No sé si os habéis dado cuenta de que una parte importante son los referentes que se utilizan, es decir, la fuente. No es lo mismo tomar una obra de un autor que otra porque hay un proceso de selección y de preparación. Aquí no es el lugar de contar la importancia de esta obra para el renacimiento francés o la anterior para el barroco italiano y de los, por ejemplo, caravaggistas de Utrecht. Pero sí podemos intuir que en la elección y planificación, estos artistas ya están "hablando". En general se revisa el pasado y se utiliza lo que ya se considera icono. ¿Ironía? Quizá la hay. ¿Fetichismo? Quién sabe. Cuestiones como la identidad y la validez de las imágenes que percibimos. La democratización de la cultura.

Lo que tenéis que saber es que los que estoy eligiendo son artistas consagrados y no meros oportunistas (que los hay). Han roto con lo anterior y lo han utilizado como medio de expresión propia. Sin embargo, estamos hablando de una corriente muy pasada ya.

Este último que os propongo es uno de los primeros en la recreación de una obra clásica. Alain Jacquet era un artista francés que interpreta el Almuerzo campestre de Manet, obra que se realiza en 1862. Cuando se cumplía el centenario de la aparición de esta obra, con el consiguiente escándalo que produjo, el artista francés muestra esta fotografía, que es un díptico. Era la época del Arte Pop, Warhol había utilizado la imagen de la lata de sopa Campbell como ideal de modernidad y sociedad de consumo. Aquí vemos la actualización del tema imitando la textura de una fotografía con los puntos que debe recordar a las fotos de antiguas revistas o fotonovelas. Quizá es la más interesante y su estudio amplio, que prometo realizar algún día.